La violencia que nos negamos a ver
Actualmente, el 80% de la población mundial vive en ciudades donde la vida genera disímiles fenómenos. Nuestros vínculos han cambiado, son más distantes. Nosotros hemos cambiado a modos de vida menos comunitarios y más individualistas.
Estas llamadas culturas urbanas, "civilizadas", en los que lo campesino se vive como atrasado, es el ámbito donde suele emerger un tipo de violencia casi invisible. De hecho, su invisibilidad, la vuelve más violenta.